el que se guía por la certidumbre del sentido común, la profundidad de las apariencias, la trascendencia de lo superfluo y la complejidad de lo cotidiano
1 de febrero de 2009
Mhhhh, o sea...
Para escribir un libro no considero imprescindible conocer París ni haber leído el Quijote. Por ejemplo, Cervantes, cuando escribió el Quijote, aún no lo había leído.
Miguel Delibes, novelista español y miembro de la RAE
jaja
ResponderEliminarbuen punto!
SALUDOS!