el que se guía por la certidumbre del sentido común, la profundidad de las apariencias, la trascendencia de lo superfluo y la complejidad de lo cotidiano
15 de febrero de 2009
Mmhhhhh, o sea...
¿Morir por mis ideales? ¡Jamás! Qué tal que estoy equivocado
JA
ResponderEliminarmuy sabio él.
Creo que esa frase no es producto de la sabiduría, sino más bien de la precaución.
ResponderEliminarcreo que esa frase es producto del miedo
ResponderEliminar